Estamos trabajando para mejorar.

Bienvenidos al Blog de A.A.D.A.H. donde te iremos informando de las novedades más interesantes sobre el TDAH y las actividades de la Asociación, poco a poco, y gracias a tu apoyo y ayuda, nos iremos haciendo grandes. ¡Gracias! Puedes ponerte en contacto con la Asociación en: Avda. Costablanca, 19 Alicante-03540 e-mail: tdah.2012.alicante@gmail.com Telf: 603.67.10.47 y en nuestra página Web: www.adahalicante.org

miércoles, 14 de mayo de 2014

Fichas para trabajar la atención lógico-matemática.



Bienvenidos/as al BLOG PICASA INFANTIL. El blog de los recursos para los maestros/as de Educación Infantil. Cientos de recursos en forma de álbum Picasa. Podrás encontrar actividades, fichas, metodos lectura y escritura, etc. Si eres maestro/a este es tu BLOG. Espero serte de gran ayuda. Si encuentras útil el blog puedes hacerte seguidor/a del mismo

martes, 13 de mayo de 2014

Comprender el TDAH


Hay gente que banaliza el TDAH y lo interpreta solo como un problema relacionado con falta de educación por parte de los padres, lo hacen porque no han convivido o conocido personas con el trastorno, se debe también a la falta de formación, de concienciación social y más sensibilidad hacia este problema, recordemos que este es un trastorno reconocido medicamente. 

lunes, 12 de mayo de 2014

Actividades para niños con falta de atención


Actividades para niños con falta de atención.

Los niños distraídos son a menudo una gran preocupación para los padres. Todos los niños se vuelven ligeramente distraídos ocasionalmente, pero según la Academia Estadounidense de Pediatría, la falta de atención es uno de los síntomas del trastorno de hiperactividad por déficit de atención o TDAH. Los niños que tienen dificultades en la escuela por ser desorganizados, tienen dificultades para mantener la atención y con frecuencia olvidan o pierden cosas pueden beneficiarse en gran medida de las actividades enfocadas que ellos disfrutan.

Deportes
Hacer que tu hijo se involucre con las artes marciales, natación, gimnasia o deportes de equipo como béisbol, fútbol, baloncesto o voleibol requerirá concentración mental y esfuerzo físico. Estos deportes también implican seguir reglas, escuchar y seguir instrucciones e interactuar con otros niños. Asegúrate de que el deporte que elijas involucre participación; los deportes que implican la espera de un turno por un período prolongado de tiempo, como el golf, ofrecen muchas oportunidades para que tu hijo se aburra y pierda la concentración.

Aficiones
Ayuda a los niños a encontrar algo que les interese y ayúdalos a convertirse en un experto. Inscríbelos en una clase de arte o cocina, o ayúdalos a iniciar una colección de monedas o estampillas, construir modelos de automóviles o escribir e ilustrar historias. Visita museos, acuarios, zoológicos y sitios históricos con ellos; es posible que los niños tengan algún interés que no conoces. Las clases semanales permitirán que los niños tengan tiempo para trabajar en sus aficiones durante una cantidad especifica de tiempo, haciendo que sea menos probable que se aburran o se desconcentren. Los niños con falta de atención obtendrán un sentido de logro en el aprendizaje de algo nuevo, y tendrán el orgullo de enseñar a otros lo que han aprendido.

Exploración
Boy Scouts y Girl Scouts ofrecen una oportunidad para que los niños se concentren y participen en actividades constructivas y estructuradas que proporcionan estimulación física, interacción con otros niños y competencia. Los niños serán guiados a cumplir metas específicas y ganar medallas al mérito y otros premios, mientras se encuentran bajo supervisión de un adulto. Boy Scouts y Girl Scouts también ofrecen capacitación en el trabajo con los niños que sufren de trastorno por déficit de atención, o ADD y TDAH. Asesora a los líderes de Boy Scout y Girl Scouts en tu área para recibir esta formación y convertirte en un ayudante para que la tropa tenga mayor participación.

Las artes
Involucra a los niños en clases artísticas que requieran concentración y atención durante un corto periodo de tiempo. A pesar de que pueden tener dificultades en la escuela y en las tareas para el hogar, los niños con comportamiento distraído a menudo sobresalen en actividades artísticas. Inscríbelos en clases privadas de música o anímalos a unirse a la banda de la escuela, coro u orquesta para ayudarles a desarrollar sus talentos musicales. Haz que audicionen para una obra de teatro, se unan al club de teatro, o tomen una clase de arte. Estas salidas artísticas ayudarán a que los niños se expresen de una manera constructiva y centrada.

Escrito por Tess Reynolds | Traducido por Dayana Trillo
http://www.ehowenespanol.com/

sábado, 10 de mayo de 2014

Déficit de atención/inatención: Descubren el mecanismo “anti distracciones” del ce...

Descubren el mecanismo “anti distracciones” del cerebro distracion 

Investigadores de la Universidad Simon Fraser (Canadá) han identificado una actividad específica del cerebro que nos ayuda a evitar distraernos y a concentrarnos en tareas concretas. Este descubrimiento podría llevar a nuevos enfoques en la comprensión y tratamiento del trastorno de atención por hiperactividad (TDAH). 
Determinados factores ambientales y/o genéticos podrían dificultad o suprimir dicha actividad cerebral, favoreciendo así el TDAH y otros trastornos asociados a la falta de atención.

Descartar estímulos irrelevantes.

El estudio, publicado por Journal of Neuroscience, sería el primero en afirmar que nuestro cerebro emplea un mecanismo de supresión activa para evitar ser distraído por información irrelevante cuando estamos tratando de concentrarnos en una cuestión o tarea particular. El autor principal del estudio ya había descubierto la existencia de un índice de supresión neural específico en 2009; no obstante, era poco lo que se sabía sobre cómo nos ayuda a ignorar distracciones visuales. Se trataría de un descubrimiento de importancia para neurólogos y psicólogos, pues hasta ahora las teorías en vigor sobre los procesos de atención se centraban sobretodo en procesos cerebrales para seleccionar lo más relevante en un campo visual. “Nuestros resultados”, afirman los autores, “muestran claramente que estos mecanismos eran tan sólo una parte de la ecuación, y que la supresión activa de los objetos irrelevantes son otra parte importante”.

El estudio se basó en tres experimentos en los que 47 estudiantes (edad media: 21 años) realizaron una serie de test que ponían a prueba su atención visual. Los investigadores estudiaron sus procesos neuronales asociados a atención, distracción y supresión de estímulos irrelevantes recogiendo señales eléctricas del cerebro por medio de un casco dotado de sensores.

Dada la proliferación de dispositivos electrónicos de todo tipo que nos pueden distraer, los psicólogos comentan que este descubrimiento podría ayudar a científicos y a profesionales médicos a tratar mejor a sujetos con déficits de atención provocados por distracciones. Por otra parte, las distracciones son una causa principal de muertes y lesiones graves en accidentes de tráfico, y los nuevos productos de electrónica de consumo están diseñados para captar la atención. Asimismo, trastornos asociados a déficits de atención, como sería el caso del TDAH o de la esquizofrenia, podrían deberse más a dificultades para suprimir estímulos irrelevantes que a dificultades para seleccionar los estímulos que sí que son importantes.

Los investigadores planean a continuación comprender cómo evitamos las distracciones: cuándo y cómo no podemos ignorar elementos que pueden distraernos, y si hay personas que son mejores que otras en esta tarea. Por el momento los resultados indicarían que la capacidad de atención declina con la edad, y que las mujeres son mejores que los hombres en ciertas pruebas de atención visual.

Fuente:
http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com
http://www.medicina21.com/

viernes, 9 de mayo de 2014

Evolución de la hiperactividad infantil (TDAH)


El TDAH es un trastorno crónico que suele manifestarse antes de los siete años de edad. A lo largo del desarrollo del niño, los síntomas pueden cambiar, aumentar o disminuir, pero más del 80% de los niños siguen presentando problemas en la adolescencia; y entre el 30-60%, en la edad adulta.

De acuerdo a las diferentes etapas del desarrollo del niño, los síntomas del TDAH se manifiestan como se detalla a continuación:

Niños pequeños (1 a 3 años): el niño presenta cambios en su carácter y su relación con los padres está muy condicionada por el trastorno.

Pre-escolares (3 a 6 años): se observa que muestran menos interés de lo normal por los juegos y que los abandonan enseguida (pasan de una cosa a otra sin prestar detenerse), y manifiestan problemas de adaptación social (tienen dificultades para hacer amistades y relacionarse con otros niños).

Alumnos de primaria: se distraen con facilidad, su conducta es impulsiva y tienen trastornos específicos de aprendizaje, que se traducen en notas bajas y repetición de cursos. Su comportamiento puede ser agresivo (se muestran tercos y desafiantes) y suelen ser rechazados por sus compañeros. También es habitual que tengan una baja autoestima, sobre todo si los padres y familiares cercanos no comprenden la naturaleza de su conducta.

Adolescentes (13 a 17 años): tienen dificultades para hacer planes y organizar sus tareas, conducta agresiva, escasa integración social, tendencia hacia la delincuencia y las adicciones (alcohol, drogas), problemas emocionales y accidentes. La incidencia de accidentes de tráfico, por ejemplo, es mayor para conductores adolescentes con TDAH no tratado que para otros conductores adolescentes (57% frente al 39%).

Adultos (28 años y mayores): en los adultos el TDAH se asocia a otros trastornos mentales, abandono de los estudios (entre el 10 y el 30 por ciento de los adolescentes dejan de estudiar, y solo el 5% llega a terminar una carrera universitaria), problemas para adaptarse en el entorno profesional e, incluso, comportamiento antisocial que puede conducirles a la delincuencia.

http://www.webconsultas.com/

jueves, 8 de mayo de 2014

Manejar el sentimiento de culpa



Cómo manejar la culpabilidad

Una de las circunstancias más preocupantes para los cuidadores es el sentimiento de culpa que les genera desatender, por motivos laborales o de otro tipo, a la persona a la que cuidan. Juan Moisés, doctor en psicología, te da las claves para superarlo.

Quizás este sentimiento no es tan frecuente que se produzca con los cuidadores profesionales que cumplen con su jornada de trabajo y "desconectan" hasta el día siguiente, pero entre los cuidadores familiares, o los que hayan establecido un vínculo emocional fuerte, suele aparecer cuando tienen que atender otras labores.

Igualmente cuando se trata de una dolencia o enfermedad que requiere pocos cuidados, los sentimientos no son tan fuertes como en el caso de una patología que precise una continua atención por parte del cuidador. Como ocurre con los pacientes de enfermedades degenerativas en fases avanzadas, como el Alzheimer.

Los sentimientos de culpa mal canalizados pueden ser autodestructivos, afectando a la cantidad y calidad del sueño e impidiendo llevar una vida social, que en muchos casos es liberadora y necesaria.

Pensemos en unos padres primerizos que dejan por primera vez a su bebé a solas porque tienen que acudir a un acto social. Si saben controlar el sentimiento de culpa sabrán que su pequeño ha quedado en buenas manos y que si hay problemas les avisarán. Si no saben controlarlo, estarán nerviosos, sin prestar atención ni disfrutar de aquello que hacen, llamando continuamente para comprobar si el pequeño duerme y está bien.

Pues igual pasa con un cuidador. Aunque parezca extraño debe adoptar una postura profesional. Tiene que ser capaz de desconectar cuando tenga que hacer otras ocupaciones y procurar mantener una vida social activa.

¿Por qué es tan necesario "desconectar"?
Uno de los fenómenos que más preocupan en una sociedad como la nuestra, donde los pacientes y mayores suelen estar a cargo de sus familiares, es que el cuidador se "queme". Es decir, que pierda el interés por aquello que antes le motivaba, debido a que ha dejado todo en su vida, para centrarse en exclusiva al cuidado de su familiar.

Esto acarrea un agotamiento físico y mental que puede llegar a poner en peligro la salud del cuidador.

Y muchas veces, este exceso de atención no se produce tanto por la enfermedad del paciente ni por sus demandas, sino por la culpabilidad que aflora en el cuidador, que le impide "desvincularse" mental y emocionalmente del paciente.

A veces, es tan fuerte que, incluso se siente físicamente mal cuando realiza tareas y recados para la persona a la que cuida, como ir a comprar su comida o sus medicinas.

Cuando el cuidador principal delegue el cuidado en otra persona debe sentirse libre de hacer aquello que quiera: salir con las amigas a desayunar, ir al cine por las tardes… De esta forma gana en calidad de vida.

Un gesto tan simple, pero a la vez tan importante, que va a repercutir, a su vez, en la atención que se preste al dependiente. Y aunque los primeros días puedan surgir pensamientos de culpabilidad cuando se compruebe que no pasa nada, éstos irán desapareciendo.

La vida social no es algo banal y sin importancia, sino que es necesaria para liberar tensiones. Mantenerla puede ayudar al cuidador a crear una red de personas de confianza que le echen una mano si tiene que salir o atender algún asunto.

Todo esto se puede conseguir con pequeños cambios que mejorarán la vida del cuidador y, por tanto, la de la persona cuidada. Ahora que lo sabes ¿Qué vas a hacer?

Juan Moisés de la Serna 
http://cuidadores.unir.net/

miércoles, 7 de mayo de 2014

“Los niños con TDAH reciben muchas críticas y muy pocas alabanzas, y espreciso equilibrarlo

”Recuerda que las comorbilidades más frecuentes asociadas a este trastorno son los problemas de conducta y las dificultades del aprendizaje


Sandra Melgarejo / Imagen: Pablo Eguizábal. Santiago de Compostela

El psiquiatra infantil José Mazaira es el responsable de la Unidad de Salud Mental Infantojuvenil del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago. Según él, el abordaje terapéutico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tiene cuatro patas: la información y educación dirigida a los niños y a sus padres; el abordaje de las dificultades psicopedagógicas; el tratamiento psicológico conductual; y el tratamiento farmacológico.


El abordaje terapéutico del TDAH.
¿Cómo es el abordaje terapéutico del TDAH desde el punto de vista del psiquiatra infantil?
El abordaje terapéutico del TDAH tiene cuatro patas. La primera, fundamental, es la labor de información y educación sobre el trastorno y su tratamiento, tanto de los niños que tienen TDAH como de sus familiares. La segunda es abordar las dificultades psicopedagógicas asociadas, como el desarrollo del lenguaje o de la lectura. La tercera es el tratamiento psicológico conductual, que se utiliza para mejorar los problemas de conducta y de aprendizaje. Y la cuarta pata es el abordaje farmacológico.

¿En qué situación llegan los padres de niños con TDAH a la consulta?

Todavía hay un grupo importante de personas que acuden a la consulta preocupadas por el comportamiento y el rendimiento en la escuela del niño, y es frecuente que los padres no sepan por qué se produce esto y que lo atribuyan a causas del propio niño: a vagancia, a que es malo… Los niños que tienen TDAH reciben muchas críticas del entorno y muy pocas alabanzas, y es preciso equilibrarlo porque el TDAH no es culpa del niño. En esos casos, una vez hecho el diagnóstico, hay que aclarar que se trata de un trastorno. No obstante, cada vez con más frecuencia, vemos a padres que ya han buscado información en internet o que ya han sido diagnosticados y buscan una segunda opinión.



Las comorbilidades del TDAH.

¿Cuáles son las principales dificultades psicopedagógicas?

El TDAH es un trastorno madurativo que, con mucha frecuencia, tiene comorbilidades, es decir, otro grupo de trastornos que lo acompañan. Los más frecuentes son los trastornos de conducta y los trastornos del aprendizaje: problemas en el desarrollo motor, en el desarrollo del lenguaje o en el desarrollo de la lectoescritura. Si algunas de estas cosas existen, es necesario un abordaje específico de cada una de ellas.

Estas dificultades afectan mucho a la vida escolar del niño con TDAH, ¿de qué manera se coordinan los especialistas sanitarios y los profesores?

El contacto con los profesores es una parte fundamental de toda la Psiquiatría infantil. Los niños pasan una gran parte de su tiempo en la escuela y allí los problemas requieren una atención específica muchas veces. Solicitamos un informe escolar a casi todos los niños y, a veces, hablamos con los profesores sobre ello y ellos nos explican cuáles son las principales dificultades que ven en el niño, tanto a nivel de comportamiento como de aprendizaje. Es preciso hacer el mismo trabajo en casa que en el colegio para que los niños puedan superar las dificultades.


¿Los profesores colaboran?

Todavía hay un grupo que dice que no cree en el TDAH, pero no es la norma general. La mayor parte de los profesores con los que hablamos tienen un conocimiento preciso de las dificultades y se muestran muy colaboradores a la hora de intentar mejorarlas.

¿En qué consiste el tratamiento psicológico?



El tratamiento farmacológico del TDAH.

Se utiliza fundamentalmente para el manejo de problemas conductuales. Estos programas consisten en identificar una serie de comportamientos inadecuados de los niños y en cambiarlos a través de las consecuencias que tengan sus conductas en el medio donde se producen. Por ejemplo: un niño pide una chocolatina, la madre dice que no y el niño se tira al suelo pataleando y gritando. Si en ese momento la madre le da la chocolatina, está reforzando la conducta inadecuada; el niño aprende que para conseguir la chocolatina necesita hacer una pataleta de ese tipo. La madre tiene que esperar a que se le pase, siendo firme en que el niño no consiga lo que pretende con eso.

¿Qué opciones de tratamiento farmacológico hay para el TDAH?

Según la mayoría de las guías terapéuticas, el medicamento de elección es el metilfenidato y, como segunda opción, la atomoxetina. El metilfenidato está disponible en distintas formas de presentación: de liberación inmediata, intermedia o prolongada.


Con las herramientas disponibles hoy en día, ¿cómo considera que se está tratando el TDAH?
Con mucha frecuencia oigo el argumento de que el TDAH está sobretratado, pero, según los estudios epidemiológicos, la mayoría de los niños que padecen TDAH todavía no están tratados. Así que todavía queda trabajo que hacer.

Comunidad TDAH.

martes, 6 de mayo de 2014

Mis Tdah Favoritas: CONSEJOS PRÁCTICOS PARA PADRES CON HIJOS CON TDAH

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA PADRES CON HIJOS CON TDAH
AFRONTANDO EL DIAGNÓSTICO. Reacciones más típicas ante el diagnóstico:
Desconcierto
Negación
Enfado
Culpa
Miedo
Rechazo
Desilusión
Alivio
Alivie la ansiedad y encauce los esfuerzos hacia la búsqueda de la mejor forma de educar y comportarse con su hijo. No está sólo; busque ayuda si es necesario.

MANTENGA UNA ACTITUD POSITIVA:
Busque información.
Busque una evaluación y un tratamiento profesional y personalizado.
Implique a su pareja o a sus familiares más cercanos.
Busque el apoyo de otros padres.
Aprenda a manejar el enfado y la amargura y mantenga una actitud positiva.
Intente reconocer el lado bueno de las cosas. Ríase y ayude al niño a descubrir el humor y a reírse de sí mismo.

COMPRENDA A SU HIJO: la mejor manera de conocerle es escucharle.
Características que condicionan las conductas de los niños con TDAH:
Continua sensación y búsqueda de la novedad.
Viven en un presente continuo. Dificultad para interiorizar pasado y futuro. Viven el aquí y ahora.
Necesidad de actividad física.
Es fundamental entender cómo piensa un niño para poder ofrecerle lo que más necesita.

IMPACTO Y SENTIMIENTOS QUE SUELEN ACOMPAÑAR A LOS NIÑOS CON TDAH:
Aislamiento y enfado. Ante una actividad que les resulta difícil, reaccionan aislándose y enfadándose.
Alto nivel de frustración. Tiene las mismas capacidades que el resto de niños, pero necesitan más tiempo para las tareas y eso les resta tiempo para jugar y disfrutar. Tienen la continua presión del tiempo.
Baja autoestima. A pesar de sus esfuerzos no suelen cumplir con las expectativas que depositamos en ellos, tanto los adultos como sus compañeros de juego.

¿Y AHORA, QUÉ PODEMOS HACER?:

MEJORE SU AUTOESTIMA
Descubra qué tiene de especial y dígaselo.
Utilice mensajes positivos. Sustituya el verbo “ser” por “estar”. Ej.: no le diga “eres un desordenado”. Dígale: “tu habitación está desordenada”.
Crea en él. Ofrézcale responsabilidades acorde a sus posibilidades y confíe en que será capaz. Si usted cree que puede hacerlo, su hijo se sentirá capaz de hacerlo.
Enseñe a su hijo a describir en qué es bueno.
Ayúdelo a aceptar sus propias limitaciones y acéptelo. Valore a su hijo como persona, no sólo por sus éxitos y habilidades. Ayúdele a entender que todos tenemos dificultades y deje que le ayude en las suyas.

MOTIVE SU APRENDIZAJE
Concéntrese en el esfuerzo, no en las calificaciones. Si el niño mejora, felicítele. Aunque no haya llegado al nivel exigido, está en el camino.
Cree en su hijo un hábito de estudio. Debe tener un lugar y un horario estable. Regule sus tiempos de trabajo con los de descanso. No disminuya sus exigencias de estudio o trabajo, adáptelas a las necesidades del niño.
Estimule sus habilidades naturales. Las actividades extraescolares deben adecuarse a sus habilidades para potenciar su autoestima.
Mantenga un contacto estrecho con el profesor de su hijo y fomente una relación positiva. Son un equipo con el mismo objetivo. Muéstrese comprensivo y colaborador con los profesores.

TÉCNICAS DE MODIFICACIÓN DE CONDUCTA. Incremente las conductas deseables
REFUERZO POSITIVO:
Felicite al niño inmediatamente cuando tenga una conducta adecuada.
Ofrézcale premios ante conductas positivas y evite los castigos continuos.
Preste una atención positiva. El niño debe notar que está interesado en ayudarle cuando lo necesite, que le va a escuchar y que no sólo está a su lado para enfadarse ante los problemas.
Mantenga un contacto físico con él, siéntese cerca, póngale una mano en la espalda o el hombro, abrácelo, dele besos, hágale cosquillas, dele la enhorabuena con una palmada cariñosa o chocando las manos con las suyas…

Identifique cuáles son las recompensas y privilegios adecuados a su hijo. No dude en ofrecérselos en el momento (no lo base todo en regalos físicos de juguetes). Pacte con él en qué situaciones se le retirarán las recompensas y, en ese momento, no amenace, actúe. (Recuerde que este sistema funciona con lentitud; sea perseverante y constante en la aplicación de la técnica).
Condición positiva. Exija al niño que haga algo que no le gusta como condición indispensable para conseguir algo que le gusta. (Recuerde que viven en el presente: no ofrezca recompensas o castigos a largo plazo; no serán eficaces).

DISMINUIR COMPORTAMIENTOS INADECUADOS
Ante comportamientos inadecuados, no le preste atención. Retire al niño de aquello que pueda resultar peligroso para él o para los demás, sin entrar en una discusión y espere a que pare su comportamiento para dirigirse a él.
Use el “tiempo fuera”. Retírelo a una zona o rincón aburrido, donde no tenga cosas estimulantes. Imponga esta situación, no como castigo, sino como un tiempo y una oportunidad para que se calme y pueda volver a incorporarse a la actividad. Use esta técnica después de una sola advertencia y únicamente para detener conductas violentas. Es fundamental que usted mantenga la calma en todo momento.

HAY QUE SER PACIENTES Y TENER MUY CLARO QUE TODOS LOS NIÑOS TIENEN ALTIBAJOS.

¿CÓMO LOGRAR QUE SU HIJO OBEDEZCA?
Simplifique las reglas de la casa o lugar donde se encuentre.
Ayude al niño a hacer las cosas paso a paso. Si le dice “recoge tu cuarto”, no sabrá a qué se refiere exactamente y se perderá en el camino. Mejor, dígale: “ve a tu habitación, coloca los juguetes en su caja, guarda la ropa en el armario y haz la cama”.
Asegúrese de que sus instrucciones son comprendidas. No le grite las cosas desde otra habitación. Mírele a los ojos a su altura, hable con voz clara y calmada, con oraciones cortas y simples. Pídale que lo repita en voz alta.
Utilice un sistema de puntos sencillo con las principales normas que quiere que cumpla y dele un punto o una ficha cada vez que lo realice. Pacte un premio con una cantidad de puntos y sea constante en esta técnica.

ENSÉÑELE A SER ORGANIZADO:
Utilice listas con normas que estén a la vista y sean llamativas.
Coloque horarios y calendarios en los lugares que frecuente su hijo.
Cree rutinas diarias. Un horario estable ayudará al niño a anticiparse a las actividades y podrá amoldarse a los cambios internamente.
Use alarmas y relojes grandes y sencillos por toda la casa.
Intente que haya un sitio fijo para cada cosa. Le ayudará si, en algunas cajas o lugares, coloca un cartel con la palabra o la imagen necesaria.
Regálele una agenda. Es una agenda para organizarse y recordar cosas positivas. Intente que, en esta agenda, no se reflejen aspectos negativos del niño.
Actuar como modelo de ejemplo es fundamental.

EL NIÑO NO APRENDERÁ CON UNA CHARLA, APRENDERÁ, DÍA A DÍA, CON EL EJEMPLO.
FOMENTE SUS HABILIDADES SOCIALES
Observe a su hijo mientras juega con otros niños. Esto le ayudará a ver dónde falla y dónde tiene éxito.
Diseñe un sistema de señales para usar con su hijo en distintas situaciones sociales. A través de la señal le llamará la atención sobre un comportamiento inadecuado sin avergonzarle ante los demás.
Involucre a su hijo en actividades de grupo, siempre considerando sus intereses y habilidades. Las actividades fuera del colegio le ayudarán a no ser rechazado por una reputación negativa.
Implíquelo en una actividad deportiva de actuación individual (natación, baile, etc.)
Recuerde que usted es un ejemplo para su hijo.

LO QUE USTED DEBE EVITAR                                 
No exponga a su hijo a situaciones demasiado competitivas.
No desanime al niño a establecer relaciones con amigos que sean un año o dos más pequeños.
No regañe ni reprima al niño cuando exprese dificultades para relacionarse con los demás. Si lo expresa de modo inadecuado, a través de palabras o gestos, escuche su frustración y dele alternativas de comunicación. Ayúdele a poner en palabras lo que siente.

EL OCIO COMPARTIDO
Pase tiempo con su hijo entre semana y el fin de semana.
Trate de mantener un horario y acuérdelo con su hijo, aceptando sus sugerencias.
Planifique actividades culturales, educativas y en la naturaleza.
Deje que su hijo le ayude a cocinar. Involúcrele en la lista de la compra.
Tómese un “tiempo fuera”. Cuando su hijo esté muy inquieto y no pueda con él, lléveselo a dar un paseo.
Reserve un tiempo de calma para el final del día. Lean juntos o estén en la habitación con luz tenue, escuchando música tranquila y charlando.

VACACIONES
Procure continuar con las rutinas regulares hasta donde se pueda.
Involucre a su hijo en los preparativos del viaje.
Repase con su hijo las reglas y expectativas que usted tiene de él.
Prepárele para las visitas sociales o familiares.
Planee actividades educativas y distendidas (según los gustos de su hijo, no de los suyos)

USTED TAMBIÉN ES UNA PRIORIDAD. Si está tenso y agotado producirá un ambiente de ansiedad. Cuídese y mantenga un tiempo privado con su pareja o amigos.

LOS HERMANOS NO TDAH
Todos los niños necesitan afecto.
Reconozca también las habilidades de su hijo sin TDAH.
Motive al niño con TDAH y a sus hermanos a resolver las diferencias entre ellos.
Sea justo.

FRASES DE UN TDAH
“Estoy atascado”, “no puedo hacerlo”.
“Espera”,”Todavía estoy pensando”. “Necesito más tiempo”.
“¿Está bien hecho?”. “¡Necesito saberlo ahora!”.
“¡Ayúdame a concentrarme!”.
“Necesito saber qué viene después”.
“¡No te oí!”, “Espera a que esté preparado para escuchar”.
“Seguro que lo he hecho mal”.
No me digas “¡Ya te lo he dicho!”. Por favor, repítemelo y explícamelo con otras palabras.
“¿Terminé ya?” ”No sé calcular el tiempo”.
“¿Por qué me gritas siempre?”.

CUANDO TU HIJO TENGA UN MAL DÍA, RECUÉRDALE SUS CUALIDADES (Y ACUÉRDESE USTED TAMBIÉN).
Ana Díaz Benito (Terapeuta ocupacional)
Adaptación de “TDAH: Guía Práctica para padres”. Editada por FEAADAH

http://mistdahfavoritas.blogspot.com.es/

lunes, 5 de mayo de 2014

Trastorno de aprendizaje no verbal (TANV) y su relación con el TDAH

El Aprendizaje "NO verbal" o procedimental, es el sistema de memoria implícita que sustenta la adquisición y uso de rutinas y habilidades motrices, cognitivas e interactivas. Supone un ahorro del trabajo consciente y la atención, y facilita la fluidez de la conducta (Narbona, 2009.)

Johnson y Myklebust describieron en 1967 por primera esta patología. Años más tarde otros autores propusieron otras denominaciones para el TANV como Gillbert, que lo denomina DAMP(Déficit de atención, control motor y percepción) o en la actualidad que también se le conoce  como TAP (Trastorno de aprendizaje procedimental) (Narbona, 2009.)

El TANV es un tipo específico de trastorno del aprendizaje a pesar de que no están definidos los criterios diagnósticos, ya que el TANV  no aparece en las categorías diagnósticasCIE-10 o DSM-IV. A pesar de esto, según Artiagas "casi todos los casos de trastorno de aprendizaje no verbal podrían ubicarse dentro de otro trastorno reconocido en el DSM."
                                     Trastorno de aprendizaje no verbal (TANV) y su relación con el TDAH
Según Rigau-Ratera y cols., (2004) los TANV conforman un grupo de trastornos de  aprendizaje, de etiología poco clara en la mayoría de los casos, pero se considera un síndrome neurológico como resultado de un daño o déficit funcional en las conexiones neuronales del hemisferio derecho, el cual se encarga de integrar la información procedente de las áreas sensoriales y dar una respuesta global. Por tanto, este tratorno engloba déficit primarios en la percepción táctil y visioespacial, en las habilidades de coordinación psicomotora y el procesamiento de la información no verbal (táctil, visual y perceptiva.)

Las manifestaciones neurocognitivas del este trastorno serían:
  • Dificultades para enfrentarse a situaciones nuevas
  • Adquisición dificultosa de habilidades motrices y de percepción rápida global
  • Dificultades en la coordinación psicomotora
  • Buen desarrollo formal del lenguaje y del pensamiento basado en el lenguaje verbal
  • Dificultades  visioperceptivas y de orientación espacial
  • Disfunciones sociocognitivas
  • Dificultades académicas
  • Problemas comunicación no verbal
  • Uso inadecuado de la pragmática verbal
  • Dificultad de comprender las claves no verbales de la relación social (gestos, miradas, intencionalidad, doble sentido, ironía...)
  • Déficits en la cognición social
  • Dificultades en lectura y escritura (lentitud de los procesos de descodificación y codificación)
Cuando se está ante una sospecha de un posible trastorno de aprendizaje no verbal, hay que llevar a cabo una exhaustiva evaluación psicopedagógica y neuropsicología que recoja el rendimiento en pruebas tanto de funcionamiento verbal como ejecutivo (WISC-R, Figura de Rey, Test de Inteligencia no verbal TDNI-2, Memoria visual y verbal, Funciones instrumentales,  lectoescritura, cálculo, etc.) En el caso del TANV las puntuaciones en la escala de inteligencia WISC-R, del CI verbal(CIV) son mayores que las puntuaciones del CI manipulativo (CIM) y el funcionamiento lingüístico está preservado (Lorenzo, 2012).

También se establece una relación en las puntuaciones de las subpruebas de dígitos y clavesdel WISC-R con las puntuaciones obtenidas por los sujetos que con TDAH.

Relación TANV y TDAH
En muchas ocasiones el diagnóstico diferencial del TAVN con el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es muy difícil de establecer ya que comparten muchas características comunes (bajo rendimiento, problemas cognitivos, respuestas conductuales desadaptativas, dificultades procedimentales).

La comorbilidad entre ambos trastornos, especialmente con el subtipo inatento e "inatento restrictivo" es muy elevada. En un estudio de Crespo y Narbona (2009) donde se compararon grupos de niños/as con TDAH y TANV, los resultados concluyeron que el 70% de los sujetos con TANV tiene al mismo tiempo TDAH, y es más frecuente el subtipo inatento. Es decir, en el grupo con TDAH sin otros trastornos comórbidos, el subtipo inatento configuraba el 33%, y cuando existía comorbilidad entre ambos trastornos  (TANV +TDAH), el TANV con el subtipo inatento configuraba el 73%.

La única diferencia significativa que mostraron los resultados del estudio es que entre los niños con TANV y los del grupo TANV + TDAH es que estos últimos manifiestaban además déficit en el sistema atencional (atención selectiva y sostenida) y el control de la impulsividad. Esto es, que los niños que presentan ambos trastornos asociados muestran perfiles más similares al TDAH que aquellos que sólo tienen TANV, donde no se aprecian problemas atencionales o de impulsividad.
La frecuencia por género también varía si se presenta o no comorbilidad con TDAH, donde el porcentaje es mayor cuando existe comorbilidad, siendo mayor la frecuencia en varones (8:1 varones por niña en el TANV y 2:1 varones por niña cuando es TANV+TDAH.)

Otro aspecto que dificulta el diagnostico diferencial entre TDAH y TANV es que ambos grupos muestran lentitud a la hora de trabajar, emplean mucho tiempo en la tarea y muestran bajo rendimiento escolar en un porcentaje mayoritario de los casos (70-87%) según Narbona.
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Por último, otro aspecto común es que tanto los niños con TDAH como los que presentan TANV tienen dificultades a nivel emocional y afectivo. La sensación de frustración y de fracaso suele ser un síntoma predominante en ambos casos, debido a las dificultades que experimentan con frecuencia tanto en el plano académico como social.
La repercusión social, académica y personal de su problemática, también afecta de una forma negativa a su autoestima, sensación de autocompetencia y al autoconcepto.
Ayudarles a aceptar sus dificultades y a afrontar las exigencias de la vida cotidiana es otro aspecto importante a considerar según Jarque (2010.)

TDAH y TANV en el Contexto escolar
Jarque (2010), por su parte, describe que los alumnos con TANV suelen tener mal rendimiento en tareas de orientación espacial (recortar, dibujar, colorear, márgenes, estructuraciónespacial, problemas de orientación) y en tareas de lápiz y papel (caligrafía, aspectos grafomotrices, dificultades en la pragmática lingüística) pero destacan por la riqueza de vocabulario, información que acumulan y capacidad de razonamiento lógico-verbal. De esta forma, suelen destacar en lengua (por ejemplo, en ortografía), Matemáticas, Lengua Extranjera o en Conocimiento del Medio, cuando se les permite otros formatos que no sea sólo el escrito-visual.

Su rendimiento lingüístico-verbal es muy bueno, a diferencia de los alumnos con TDAH que suelen mostrar puntuaciones bajas y dificultades en las áreas de razonamiento lógico-matemático, comprensión escrita y oral y dificultades en Lengua (ortografía, vocabulario pobre, fallos por omisión y comisión en letras y números).

Tanto los niños con TDAH como los que presentan TANV necesitan una respuesta educativa a sus necesidades desde los centros escolares. La respuesta pasa por medidas de adaptación y medidas de estimulación de sus aspectos más deficitarios, teniendo en cuenta:
  • Actitudes que se deben evitar.
  • Actitudes que se deben favorecer.
  • Medidas de adaptación.
  • Elaborar y desarrollar el PTI.
  • Apoyos de personal especializado (PT, AL).
  • Estimulación sistemática de aspectos afectados.
  • Buscar vías de aprendizajes funcionales y eficaces para cada caso.
TDAH Y TANV en el Contexto Familiar
Los niños con TANV tienen respuestas conductuales muy lentas, a diferencia de los niños conTDAH que suelen caracterizarse por respuestas impulsivas y precipitadas. 
Esto supone un problema en el impacto familiar ya que emplean mucho tiempo a la hora de hacer los deberes, son lentos y muestran torpeza motriz  y manual. La problemática en estos casos a la hora dehacer los deberes no sería por un problema de razonamiento, comprensión lectora, distractibilidad o de falta de concentración en la tarea como en el caso de los niños con TDAH, sino más bien a un problema procedimental y de capacidad psicomotriz y dificultad para procesar la información escrita y visual.

Los niños con TANV no suelen mostrar conductas desafiantes y/o disruptivas, imposiciones a las normas, falta de motivación y/o interés, distractibilidad... como ocurre en el caso de los niños con TDAH, pero sí muestran dificultades a la hora de establecer conductas rutinarias, secuenciales o establecimiento de hábitos y comportamientos automáticos debido a sus déficits en el aprendizaje procedimental automático (tardan más tiempo en automatizar ciertos aprendizajes y requieren de más práctica al inicio de los aprendizajes.)

TDAH y TANV en el Contexto social
Según Jarque (2010), tanto los niños que presentan TDAH como los que presentan TANV, una de las áreas de mayor preocupación son los problemas socioemocionales, la dificultades sociocognitivas y el impacto de estos aspectos en su entorno social.
En el caso de los TDAH sus problemas en las relaciones sociales suelen ser a consecuencia de la sintomatología propia del trastorno: la hiperactividad (molestan, inquietos, disruptivos, no pueden parar...), la impulsividad (dicen cosas sin pensar, no valoran las consecuencias de sus actos, se meten en conflictos, siempre quieren ganar, buscan soluciones y caminos fáciles a problemas, no guardan los turnos, etc.) y la falta de estrategias internas de organización, planificación, habilidades sociales y falta de autorregulación emocional que hacen que su funcionamiento social sea disfuncional y problemático.

Sin embargo en el alumnado con TANV, las dificultades en la relación social vienen derivadas más bien por una comunicación no verbal deficitariay la dificultad para comprender las claves no verbales de la relación social, como ciertas sutilezas de la interacción, dobles sentidos, miradas, reconocimiento de emociones, interpretación de gestos y expresiones corporales, prosodia afectiva o la incapacidad de ponerse en lugar del otro (empatía). Las personas con TANV también pueden presentar un todo de voz o prosodia peculiar.

Por tanto, las intervenciones educativas/escolares, psicopedagógicas y familiares con estos niños,  como  quedó descrito  en la Teoría de las Inteligencias múltiples de Gardner y su applicación para el TDAH; donde las áreas más deficitarias deberían ser compensadas por aquellas áreas innatas potenciadas  en los niños y niñas con déficit de atención e hiperactividad, los niños con TANV al mostrar perfiles bajos de CI manipulativo, áreas visioconstructivas, problemática procedimental y práxica...podrían beneficiarse de estrategias y apoyos pedagógicos en habilidades verbales, lingüísticas y de razonamiento lógico, de tal modo que se pudiera  compensar  y equilibrar esas áreas más deficientes y menos desarrolladas con aquellas áreas funcionales y bien adaptadas desarrollando de esa forma al máximo su potencial de aprendizaje.

Bibliografía
Rigau-Ratera, E., García-Nonell, C., y Artigas-Pallarés, J. (2004) Características del trastorno de aprendizaje no verbal. Revista de Neurología, 38(1): S33-S38.
Jarque García, J.(20120) El trastorno de aprendizaje no verbal: Implicaciones Educativas.
Johnson, D. (1995). An overview of learning disabilities: psychoeducational perspectives. J Child Neurology; 10(1): 2-5.
Lorenzo, G. (2013). Dificultades de Aprendizaje no verbal. XV Curso de Actualización en Neuropediatría y Neuropsicología Infantil.. ISANEP.Valencia
Narbona, J. Trastorno de aprendizaje procedimental y TDAH.
Crespo, N. y Narbona, J (2009) Trastorno de aprendizaje procedimiental: características neuropsicológicas. Revista de Neurología, nº 49 (8) 409-

domingo, 4 de mayo de 2014

Causas del TDAH.


Causas del TDAH: Origen Biológico

A día de hoy, la causa última del TDAH es desconocida. Sin embargo, de lo que cada vez se tienen más evidencias es de que se trata de un trastorno heterogéneo, multifactorial, del cuál parece improbable encontrar una única causa del TDAH. Las conceptos iniciales que lo definían como "daño cerebral mínimo" han evolucionado gracias a estudios de neurobiología y fisiopatología, neuroimagen y genética para buscar la causa del TDAH. Del mismo modo, aunque los factores psicosociales no se consideran actualmente como la principal causa del TDAH, el estudio de las disfunciones familiares existentes en niños con esta patología ha revelado que también estos factores tienen un importante papel en el desarrollo de los síntomas, en la aparición de otros problemas frecuentemente asociados al TDAH, y por lo tanto en el diseño de los tratamientos.

En cualquier caso, debe descartarse como origen o causa del TDAH a los padres del niño o sus métodos educativos. Las explicaciones centradas en la inexistencia del TDAH y su justificación mediante la culpabilización de los padres deben ser descartadas de una vez por todas como causa del TDAH, señalando además que en demasiadas ocasiones han llevado a diagnósticos tardíos, lo que conlleva una peor respuesta al tratamiento. No hablamos de un problema social ni de mala educación, ni de características particulares de ciertos niños a los que "se le van a pasar con la edad", sino de un trastorno concreto, con características clínicas y que en la actualidad  se puede tratar adecuadamente mediante un abordaje adecuado.

Es decir, aunque de momento no existe un solo concepto que podamos señalar como causa del TDAH, las evidencias de que se trata de un problema neurobiológico, con una heredabilidad muy alta y sobre el que los datos de neuroimagen y genética cada vez están aportando mayor información, hacen que no se pueda considerar como la causa del TDAH una mala educación de los niños o el haber crecido en un ambiente inadecuado.

Causas del TDAH: Genética 

El coeficiente de heredabilidad del TDAH es de 0,76, esto quiere decir que si un niño tiene TDAH, el 76% de la causa de TDAH es genética, es decir, no significa que si los padres tiene TDAH, exista un 76% de probabilidad de que su hijo tenga TDAH. Los factores genéticos en el TDAH se han demostrado en los estudios familiares realizados con muestras clínicas que han encontrado entre los padres de niños con TDAH un riesgo entre 2 y 8 veces superior al de la población normal de padecer ellos mismos el trastorno. Recíprocamente, el riesgo calculado para un niño de sufrir el trastorno si uno de los padres lo padece es del 57%. En los estudios de adopción, los hermanos no biológicos de niños con TDAH tienen menos riesgo de presentar el trastorno que los hermanos biológicos. Los estudios de gemelos señalan una concordancia del trastorno del 50% al 80% en gemelos idénticos frente a un 29-33% en gemelos no idénticos. Con estos datos podemos observar la relación existente entre genética y TDAH y señalár, por tanto, la genética como una de las causas del TDAH.

Así, parece que gran parte de la varianza del rasgo hiperactividad-impulsividad (70-90%) se debe a causas genéticas del TDAH, pudiendo incrementarse dicha contribución cuanto más extrema sea la manifestación clínica de dicho rasgo.

Los estudios de genética molecular han relacionado el trastorno fundamentalmente con varios genes en diferentes cromosomas y sus variaciones en el número de copias, por lo que se puede decir que una de las principales causas del TDAH es la genética.

En el año 2010 se publicaba en la revista Lancet, una de las más prestigiosas del mundo de la investigación, un artículo que añadía más evidencia en cuanto a que el TDAH no es un constructo social, es decir, algo relacionado solamente con el entorno del niño y su educación, sino que la causa del TDAH se debe en buena parte a modificaciones específicas en determinados cromosomas que componen el genoma humano.

Estudios de neuroimagen

Para el diagnóstico de TDAH no es necesario realizar pruebas de imagen salvo en casos concretos. No obstante, dichas pruebas realizadas en trabajos de investigación, están ayudando a conocer qué pasa en el cerebro de los niños con TDAH y en concreto si se detectan factores que puedan ser causa del TDAH.

Con las pruebas de neuroimagen se ha visto que en algunas zonas concretas del cerebro, hay una actividad menor de la esperada, que estaría en relación con la falta de atención y el exceso de movimiento, es decir, que sería causa del TDAH. En estas zonas podría existir un funcionamiento anómalo de algunos neurotransmisores pudiendo provocar un déficit en las funciones de esas zonas, por lo que podía ser esta una de las causas del TDAH.

Muestran este funcionamiento anómalo especialmente zonas determinadas del lóbulo frontal del cerebro, el cuál es el encargado de coordinar las funciones cerebrales y es por esto que este mal funcionamiento de estas áreas se considere hoy en día como posible causa del TDAH.

http://www.trastornohiperactividad.com/